Yo no olvido el año viejo...
Definitivamente, un año extraño, impredecible y pa´que pero bonito, con sus cosas pero bonito. En resumen, tres años juntos con el corazón de melocotón, seguirlo y seguirnos a donde vayamos. Mi año comenzó en medio de la selva..., siguiéndolo en su trabajo de campo y termina en medio de una nevada en el norte del continente. No puedo negar que por momentos ha sido difícil estar lejos de mi familia, mi sobrinita nació y aún no la he podido ver personalmente. Estoy estudiando nuevamente, ha sido interesante y varias veces he tenido que darme ánimos para continuar, hemos estado faltos de dinero y por eso no puedo ir a mi país pronto, ni podemos ir juntos pronto para conocer a la sobris. Tampoco este año quedamos embarazados, seguimos con nuestros deseos de tener hijos y nada que cuaja... Entonces en este momento comienzan las promesas de año nuevo: Dios mediante, en el 2013 quedemos preñados, mis clases y exámenes vayan bien, el corazón de melocotón terminará su tes...